Qué vas a poder hacer al terminar
Casi todo el negocio de la limpieza se decide en una sola pregunta: cuánto cuesta la visita. Un cliente que pide presupuesto no está preguntando por los metros; está preguntando qué hay detrás de ese número: cuántas horas, cuántos insumos y cuánto camino. En esta lección vas a costear una visita completa, distinguir el margen del resultado y usar esa diferencia para poner precio sin trabajar de más. Como en la lección anterior, no se trata de aprender a limpiar: se trata de aprender a cobrar por lo que limpias.
1. La visita cuesta: tiempo, insumos y traslado
El precio que te piden no es el costo, y confundirlos es el error que más caro sale. El costo de una visita tiene tres sumandos, y si falta alguno, el número que sale es falso. El más invisible es el tiempo: no hay recibo de las horas que dedicas a traveling, a esperar a que te abran o a cargar el carro. Por eso conviene calcularlo con el mismo cuidado con el que calculas los insumos.
- Tiempo de puerta a puerta: el trabajo dentro del espacio más el traslado de ida y vuelta. Es el sumando que casi siempre falta, porque no aparece en ninguna cuenta.
- Insumos que se acaban: guantes, bolsas, escobas de repuesto y productos que se consumen. Si el material lo pone el cliente, eso se escribe aparte y se cotiza aparte.
- Traslado: el combustible y el tiempo de ir y volver. En un día con tres visitas, el traslado puede ser la tercera parte de tu jornada.
| Línea | De dónde sale | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Horas de puerta a puerta | Del cronómetro de tus visitas | Saber cuánto vale tu trabajo en esa visita |
| Valor de tu hora | Del número que tú te pones | Convertir horas en dinero |
| Insumos y traslado | De lo que se consume y de lo que se gasta en ir | El costo que no se nota hasta que falta |
| Costo de la visita | De la suma de las tres líneas | El piso del precio: nunca por debajo |
2. El precio sale del costo, no de la memoria
Hay dos números que conviene no revolver. El margen es lo que queda del precio después de restar insumos y traslado: es la parte que le pertenece al negocio. El resultado es lo que queda después de restar también el valor de tu tiempo: es lo que de verdad te queda a ti. Cuando alguien dice «estoy ganando quinientos pesos por visita», casi siempre está mirando el margen y no el resultado.
- Margen = precio menos insumos y traslado. Sirve para saber si el trabajo paga lo que pagar.
- Resultado = margen menos el valor de las horas propias. Sirve para comparar un trabajo con otro.
- Resultado por hora = resultado dividido entre las horas de puerta a puerta. Sirve para ver qué trabajo te conviene.
- Precio por visita: cuando el espacio no cambia y el trabajo se repite igual. Es lo que se pacta en un contrato fijo.
- Precio por superficie: cuando el espacio cambia o el trabajo es por evento. Se multiplica metros por tu factor medido.
- Precio mixto: cuando el cliente quiere un número cerrado. Una base que cubra la visita y el excedente por metro medido.
3. Qué va incluido en el precio
El precio se defiende con el alcance, y el alcance se escribe. Estas cuatro decisiones son las que separan un trabajo que deja dinero de uno que se convierte en una discusión cada mes.
- El material del cliente no va incluido: lo pone él y se dice por escrito. Si lo pones tú, se cotiza aparte con su lista de precios.
- El traslado va incluido hasta cierta distancia: más allá, se cobra aparte o el trabajo no se acepta. El tiempo que tardas en llegar es tiempo que alguien más paga.
- El alcance se escribe por espacio: si un espacio no está en la lista, no se limpió, y por eso la lista se revisa antes de salir.
- Las visitas extra y los trabajos de evento llevan su propio precio, calculado con el mismo criterio de costo y no con una estimación a ojo.
4. Ejemplos resueltos
Ejemplo resuelto 1: la hoja de costos de la visita a la casa
Paso 1. Qué se midió
Beto tomó la visita de mantenimiento de la casa de 80 m² y escribió sus tres sumandos. Trabajo en sitio: 2 h 40 min. Traslado de ida y vuelta: 20 min. Total de puerta a puerta: 3 h. Insumos que se consumen: $45. Combustible del traslado: $20.Paso 2. La cuenta del costo
Multiplicó las 3 h por el valor de su hora, que en este ejercicio es $150, y obtuvo $450. Sumó los insumos y el traslado: $65. El costo de producir esa visita era $515. Beto lo anotó en la hoja de costos antes de mirar el precio que cobraba, para no ajustar la cuenta hacia donde le conviene.Paso 3. La comparación con el precio de hoy
El precio pactado era $600 por visita. El margen, después de insumos y traslado, era $535. El resultado, después de restar el valor de sus 3 h, era $85: es decir, $28 por cada hora de puerta a puerta. Beto aprendió lo importante: mientras el margen parecía grande, el resultado era el que decía la verdad.Paso 4. Lo que hizo con el número
Beto no subió el precio de la semana. Primero se hizo dos preguntas: ¿el trabajo estaba bien medido? Sí. ¿El alcance estaba escrito? A medias: la visita profunda no tenía precio propio. Antes de hablar de dinero, arregló el alcance y después llevó la hoja de costos a la siguiente conversación.
Paso 1 de 4
Ejemplo resuelto 2: cuando el cliente no puede pagar más
Paso 1. La conversación
El cliente de la casa dijo que $600 por visita era todo lo que podía pagar. Beto no bajó el precio. Sacó la hoja de costos y explicó la cuenta: 3 h de puerta a puerta, $45 de insumos y $20 de traslado. Después ofreció dos caminos, no uno.Paso 2. El camino del alcance
El primero: bajar el alcance de la visita semanal. Si la visita deja fuera el cuarto de servicio y el polvo alto, el trabajo baja a 2 h y el traslado sigue siendo de 20 min. El costo baja a $415 y, con el mismo precio de $600, el resultado sube de $85 a $185 por visita. Al mes, con cuatro visitas, ese mismo cliente pasa de dejar $340 a dejar $740.Paso 3. El camino de la frecuencia
El segundo: sacar la limpieza profunda de la visita semanal y cobrarla aparte, una vez al mes. Esa visita profunda dura 4 h más 20 min de traslado, cuesta $740 y se cotiza en $950: deja $210 por visita. Sumando las cuatro visitas semanales reducidas y la visita profunda mensual, el mismo cliente deja $950 al mes en vez de $340, sin que Beto haya subido el precio de nada.Paso 4. La regla que quedó
Beto aprendió a no ver al precio como el número que hay que defender, sino como el número que hay que explicar. El precio se sostiene con el alcance escrito y con la cuenta de arriba. Esa cuenta vive en la herramienta T04, Hoja de costos, y el presupuesto que sale de ella se arma en el T09, Presupuesto editable.
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5. Lo que te llevas
Dos decisiones y un producto. La primera: toda visita se costea con sus tres sumandos, y el costo de las horas es tan real como el de los insumos. La segunda: el precio se decide después de la cuenta, y cuando el cliente no lo acepta, se cambia el alcance o la frecuencia antes de cambiar el número. Y el producto: la hoja de costos de una visita real tuya, con horas, insumos, traslado, costo, margen y resultado, y el precio que sale de ella.
Beto cobra $600 por la visita a la casa. La visita le ocupa 3 h de puerta a puerta, sus insumos son $45, el traslado $20 y su hora vale $150. ¿Cuánto le queda como resultado de esa visita?
En el caso ficticio del ejercicio, la visita a la casa de 80 m² ocupa 3 h de puerta a puerta, los insumos son $45, el traslado $20 y la hora de Beto vale $150. ¿Cuánto cuesta producir esa visita?
En el caso ficticio del ejercicio, Beto cobra $600 por la visita a la casa, que le ocupa 3 h de puerta a puerta. Sus insumos son $45, el traslado $20 y su hora vale $150. ¿Cuánto le queda por hora de puerta a puerta? Redondea a un decimal.
Si Beto sube el precio de la visita a la casa de $600 a $700, el resultado por hora de ese trabajo mejora.
Une cada línea de la hoja de costos con lo que realmente es.
Ordena los cuatro pasos para pasar del costo al precio. Cada paso se apoya en el anterior.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Un cliente te pide presupuesto para una casa de 80 m². Ordena los pasos.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
En la hoja de costos, el de la visita son las horas de puerta a puerta, los que se consumen y el gasto del traslado. En el caso ficticio del ejercicio, el costo de la visita a la casa es de pesos.
Un asistente escribió estas cinco notas sobre el presupuesto de Beto. Marca las que no se sostienen.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Producto de la lección. Toma la última visita que hiciste y arma la hoja de costos completa: horas de puerta a puerta, valor de tu hora, insumos, traslado y costo. Después réstale el costo al precio que cobraste y divide entre las horas. Escribe el resultado por hora que te salió. Con la hoja llena, responde en una línea qué harías con ese trabajo: subir el precio, bajar el alcance o dejarlo igual, y por qué.
Si no sabes cuánto vale tu hora, ponle un número conservador y escríbelo como supuesto: es mejor un supuesto anotado que una hoja sin llenar. Y si no recuerdas cuánto consumiste, empieza por el último recibo de insumos.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Memoria: los cuatro sumandos
Empareja cada pieza con su lugar en la cuenta. Con estas ocho palabras ya puedes levantar la hoja de costos de cualquier visita.
Tarjetas de repaso rápido
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Segunda pregunta del producto: de tus trabajos de esta semana, elige el que peor resultado por hora te dio y escribe en una línea el cambio de alcance, de frecuencia o de precio que pondrías en la mesa. Ese es el trabajo con el que conviene hablar la próxima semana, y la conversación empieza con la hoja de costos, no con una disculpa.
Si te da pena llamar, usa el dato: el número de $28 por hora es un argumento que no se discute, porque no depende de tu carácter sino de tu cuenta.
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Fuentes y para saber más
Esta lección usa un caso ficticio y cifras de práctica: no hay precios de mercado, estadísticas ni salarios de referencia. Para la información de precios y proveedores en México, la fuente oficial es la PROFECO, y sus herramientas de comparación sirven para contrastar tus costos antes de fijar un precio; para las obligaciones fiscales vigentes, la fuente oficial es el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.
PROFECO: información de precios y proveedoresCompara tus costos de insumos con los precios de referencia antes de fijar el precio de una visita.
SAT: obligaciones fiscales vigentesRevisa las obligaciones que apliquen a tu forma de trabajo antes de emitir comprobantes.
Para dominar este tema
Ahora sabes tres cosas: la visita se costea con tres sumandos, el margen no es el resultado, y el precio sale de la cuenta y no de la memoria. Lo que falta es el documento que lo sostiene: la hoja de costos de una visita real, con horas, insumos, traslado y resultado por hora. Ármala con el último trabajo que hiciste. Si el resultado por hora te sabe mal, esa sensación es información: es el número que vas a llevar a la mesa la próxima vez que un cliente te diga que el precio está alto.
Chequeo de la lección
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
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