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Horas, herramientas y el costo de tu tiempo

✦ Vender por hora sin saber lo que cuesta tu hora es adivinar. Calcula el costo real de tu tiempo y distingue lo que pagas por tus herramientas de lo que pagas a otras personas.

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Objetivo: Calcular el costo real de una hora tuya incluyendo las horas que no facturas, y separar en la hoja de costos lo que son licencias de herramientas de lo que son pagos a terceros.

13 min Servicios profesionales y digitales como negocio 16–99 años
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Qué vas a poder hacer al terminar

Vendes horas, pero tu mes no está hecho sólo de horas facturables. Entre una cotización y una entrega hay llamadas, mensajes, búsquedas de referencias, facturación y meses sin proyecto. Eso también es tiempo tuyo, y también sale de tu bolsillo. En el caso ficticio del ejercicio, Elena de «Estudio Elena» lo vio al cerrar su mes: de ciento sesenta horas trabajadas, sólo noventa y seis eran facturables. Esta lección te da tres decisiones: qué hora facturas, qué hora no, y qué números necesitas para saber lo que cuesta de verdad una hora de tu trabajo.

1. Dos horas que no son la misma hora

La hora que facturas y la hora que trabajas no son la misma. En el caso ficticio del ejercicio, Elena separa su mes en dos listas: una de horas facturables, que son las que van a un proyecto y se cobran, y otra de horas no facturables, que son las que sostienen el estudio pero no entran en ninguna cuenta del cliente.

  • Hora facturable: es el trabajo de un proyecto que el cliente te contrató y que queda cargado a su encargo.
  • Hora de corrección: el ajuste de lo que ya entregaste. Dentro del alcance pactado se factura; fuera del alcance es trabajo nuevo y se cotiza aparte.
  • Hora de cotización: buscar referencias, medir el encargo, preparar la propuesta. No se factura, pero se gasta.
  • Hora de conversación: llamadas y mensajes que no son trabajo de diseño. También se pagan, con tu tiempo.
  • Hora de administración: facturar, llevar la contabilidad, organizar archivos y aprender. Sin esto no hay estudio, pero tampoco hay cobro.
Tabla de tres columnas con cinco tipos de hora del caso de Elena: diseño en proyecto, corrección, cotización, conversación y administración, con un ejemplo de cada una y si se factura.
Media hora de conversación parece nada. Al mes son días enteros que nadie te paga y que sí salen de tu bolsillo.

2. El costo real de tu hora

Para saber cuánto vale tu hora hay que dividir dos veces. La primera divide el costo del mes entre todas las horas que trabajaste, incluidas las que no facturas. La segunda divide ese mismo costo entre las horas facturables solamente. El segundo número es más grande, y esa diferencia es exactamente lo que te cuesta el trabajo que nadie te paga.

Las dos cuentas del caso ficticio de Elena. Cifras de práctica del ejercicio.
CuentaDe dónde saleResultado del ejercicio
Costo total del mesLicencias, pagos a terceros y costos fijos6,720 pesos
Horas trabajadasTodas: facturables y no facturables160 horas
Horas facturablesLas que van a un proyecto96 horas
Costo por hora trabajadaCosto del mes entre horas trabajadas42 pesos
Costo por hora facturableCosto del mes entre horas facturables70 pesos
Cascada de seis peldaños: 160 horas trabajadas al mes, 96 horas facturables, 6720 pesos de costo del mes, 42 pesos de costo por hora trabajada, 70 pesos de costo por hora facturable y 40 horas para cubrir los costos fijos.
La diferencia entre 42 y 70 pesos es el precio de tu tiempo no facturable: es lo que cobra el negocio aunque no lo veas en ninguna cuenta.

En el caso ficticio del ejercicio, las sesenta y cuatro horas no facturables le cuestan a Elena dos mil seiscientos ochenta y ocho pesos de tiempo propio: sesenta y cuatro horas a cuarenta y dos pesos. Además, sus costos fijos del mes son dos mil ochocientos pesos, así que necesita cuarenta horas facturables sólo para cubrirlos. Todo esto vive en la herramienta T04, Hoja de costos, que es donde quedan los números del mes.

3. Licencias de herramientas y pagos a terceros

En la hoja de costos, lo que pagas por usar tus programas y lo que pagas a otras personas van en renglones distintos. No es un capricho de orden: se comportan distinto. Una licencia la pagas igual tengas o no tengas proyectos. Un pago a quien trabaja contigo sólo aparece cuando hay encargo, y sube y baja con el trabajo.

Tabla de tres columnas con cinco renglones del caso de Elena: licencia de herramienta, pago a un freelance, imprenta y materiales, contadora o contador, e internet, luz y teléfono, con qué entra en cada uno y si el costo es fijo o variable.
Lo fijo se paga aunque no trabajes. Lo variable entra sólo cuando hay encargo. En la hoja de costos van en renglones distintos.
  • Renglón de licencias: lo que pagas por usar tus herramientas de diseño, de archivo, de correo y de agenda. Es costo fijo: se paga igual sin proyectos.
  • Renglón de pagos a terceros: lo que le pagas a quien trabaja contigo, más lo que pagas a la imprenta, a la mensajería y a quien te lleva la contabilidad. Es costo variable: entra con cada encargo.
  • Renglón de costos fijos: internet, luz, teléfono y el alquiler del espacio. Se pagan aunque el mes esté flojo.

4. Ejemplos resueltos

Ejemplo resuelto 1: la hoja de costos de Elena en un mes

  1. Paso 1. Las horas

    Elena abre su registro del mes y separa. Trabajó ciento sesenta horas: noventa y seis facturables y sesenta y cuatro no facturables. Las sesenta y cuatro se reparten en dieciocho horas de cotizaciones, catorce de llamadas y mensajes, doce de búsqueda de referencias, doce de facturación y ocho de aprendizaje propio.

Paso 1 de 4

Ejemplo resuelto 2: el trabajo que se amplió por chat

  1. Paso 1. El encargo

    Elena cotiza una identidad y un paquete de piezas para una tienda en línea, con alcance y número de revisiones escritos. El cliente acepta y el trabajo empieza.

Paso 1 de 4

5. Lo que te llevas

Tres decisiones y un documento. La primera: tu mes tiene dos clases de horas y las dos se anotan. La segunda: el costo de una hora facturable sale de dividir el costo del mes entre las horas facturables, y ese número es el piso de tu precio por hora. La tercera: en la hoja de costos, las licencias de tus herramientas, los pagos a terceros y los costos fijos van en renglones separados. Y el documento: tu hoja de costos con dos números al final, el costo de una hora trabajada y el de una hora facturable.

En el caso ficticio del ejercicio, Elena tiene seis mil setecientos veinte pesos de costos al mes, ciento sesenta horas trabajadas y noventa y seis horas facturables. ¿Qué número es el costo real de una hora facturable?

En el caso ficticio del ejercicio, el mes de Elena tiene seis mil setecientos veinte pesos de costos y noventa y seis horas facturables. ¿Cuánto cuesta una hora facturable? Redondea a peso entero.

Si Elena no anota sus horas no facturables, el costo por hora facturable que calcula sigue siendo correcto, porque esas horas no se cobran.

Une cada concepto con su definición.

      Coloca cada gasto en la columna que le corresponde.

      Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

      Ordena los pasos para calcular el costo real de tu hora.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        Una ayudante dejó estas notas en la libreta de costos. Marca las que no se sostienen.

        Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

        El primer renglón de la hoja de costos son las de las herramientas que usa Elena, y el segundo renglón son los que paga a otras personas por trabajar con ella: el freelance, la imprenta y la mensajería.

        Producto de la lección. Toma tu mes más reciente, o arma un mes de prueba con el caso ficticio del ejercicio. Escribe tus horas en dos columnas: facturable y no facturable. Suma tus costos en los tres renglones de la hoja: licencias, pagos a terceros y costos fijos. Divide el total entre todas tus horas y entre tus horas facturables. Escribe los dos números y, al lado, el precio por hora de tu presupuesto. Responde en una línea: ¿cuántas horas de tu mes no estás anotando?

        Un número anotado vale más que un número supuesto. Si todavía no sabes cuánto te cuestan tus herramientas, escribe la licencia que sí conoces y marca el resto como pendiente, con la fecha en que lo vas a buscar.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Memoria: las cuentas del costo de tu hora

        Empareja cada concepto con su definición. Con estas seis parejas ya puedes explicar de dónde sale el costo de una hora de tu trabajo.

        Tarjetas de repaso rápido

        ¿Por qué hay dos números de hora?
        Uno es el costo de una hora trabajada y el otro el de una hora facturable. La diferencia son tus horas no facturables.
        ¿Qué va en el renglón de licencias?
        Lo que pagas por usar tus programas: diseño, archivo, correo y agenda. Es costo fijo.
        ¿Qué va en el renglón de pagos a terceros?
        El freelance, la imprenta, la mensajería y la contabilidad. Entra con cada encargo.
        ¿Por qué no basta con dividir entre las horas facturables?
        Porque necesitas ver también cuánto cuesta una hora tuya cuando no estás cobrando.
        ¿Qué revisas antes de afirmar que una licencia cubre un uso?
        Los términos de uso de esa herramienta, y la fecha en que los leíste. Si no los has leído, no lo afirmes.

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Segunda pregunta del producto: escribe la lista de las herramientas que usas y la de las personas a las que les pagas, y decide en qué renglón de tu hoja de costos va cada una. Si algo no lo sabes todavía, márcalo como pendiente y ponle fecha. Después responde en una línea: ¿qué renglón de tu gasto no tenías anotado hasta hoy?

        Empieza por los renglones que ya conoces. Los que no, se buscan uno por mes, con la fecha pegada, no de golpe.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Fuentes y para saber más

        Esta lección usa un caso ficticio: Elena y «Estudio Elena» no existen, y los costos, las horas y los precios son cifras de práctica para aprender a costear tu tiempo, no precios de mercado ni estadísticas de ningún sector. Para el contexto fiscal y legal de México, la fuente oficial vigente es el Servicio de Administración Tributaria, y para lo de consumo la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.

        Para dominar este tema

        Ahora sabes tres cosas: qué hora de tu mes se factura, cuánto cuesta de verdad una hora facturable con las horas no facturables dentro, y qué parte de tu gasto son licencias de herramientas y qué parte son pagos a terceros. Lo que falta es el documento: tu hoja de costos con tres renglones y dos números al final. Ármala con el mes que acabas de cerrar, anota el costo de una hora facturable y ponlo al lado del precio por hora de tu presupuesto. Si el segundo número es menor que el primero, ya sabes dónde está el agujero. La próxima cotización sale de esa hoja y no de la memoria.

        Chequeo de la lección

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.
        Más sobre esta lección

        ¿Todavía no te queda claro?

        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaSi lo recuerdas mejor con una bomba de agua que con una fórmula

        Piensa en una bomba de agua: el costo de la bomba no desaparece por mucho que cierres la llave. La llave es el tiempo que facturas. Si la cierras media hora, la bomba sigue gastando. Tu estudio es la bomba y las horas no facturables son la llave cerrada: si no las anotas, el gasto sigue ahí pero desaparece del papel. Cuando en tu hoja aparezca el costo de una hora facturable, sabrás que ya estás pagando la llave abierta.

        ↑ Volver al objeto

        Practica un pocoPractica un poco: una semana con reloj

        Durante una semana anota cada bloque de tiempo en dos columnas: facturable y no facturable. Al domingo divide las horas de cada columna entre las horas totales. Después compara con tu hoja de costos: si el número de horas no facturables es mucho más alto de lo que pensabas, ya sabes por dónde se te va el mes.

        ↑ Volver al objeto

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