Qué vas a poder hacer al terminar
El precio por metro cuadrado es el número que el cliente escucha, pero no es el trabajo. El trabajo son manos de preparación, litros de pintura, horas de andamio y una segunda mano que casi nadie cotiza. Esta lección te da tres cosas: qué se prepara antes de pintar, cómo se calculan el material y las horas, y cómo se arma un presupuesto por superficie y color donde cada renglón se entienda solo.
1. La preparación: limpieza, lijado y emplaste
Preparar no es un extra que se agrega por si acaso. Es lo que hace que la pintura se vea parejo y que la mano no se levante a los dos meses. Pero la preparación es también el paso que más se olvida cuando se cotiza, porque el cliente no la ve: ve la pared ya pintada y no sabe que debajo hubo lijado. Por eso la preparación tiene que aparecer como un renglón con su superficie.
- Limpieza: quitar polvo, grasa y manchas. Sin limpieza, la pintura no agarra y la mano se ve dispareja. Es el paso más barato y el que más se salta.
- Lijado: alisar la pintura vieja y las partes que ya se están soltando. El lijado también quita polvo, y por eso a veces se suprime la limpieza: no conviene.
- Emplaste: rellenar hoyos y grietas, lijar el parche y volver a limpiar el polvo. Es el paso que más se cotiza de menos, porque el cliente no ve el relleno, sólo ve el resultado.
- Protección: cubrir el piso, los muebles y lo que no se pinta. La cinta, la lona y los paños son material y son horas, y se cotizan aunque no tengan renglón propio.
2. Materiales y horas: dos cuentas que van juntas
Los materiales se calculan por rendimiento: cuánto cubre un litro en una mano y cuántas manos lleva la superficie. Las horas se calculan por tarea: no es lo mismo pintar un muro que pintar un cielo raso, ni lijar que rellenar. En el caso ficticio del ejercicio, Irene maneja un rendimiento de diez metros cuadrados por litro en una mano y una velocidad de doce metros cuadrados por hora en muros y seis en techos.
| Cuenta | De dónde sale | Ejemplo del ejercicio |
|---|---|---|
| Metros pintados | Superficie por número de manos | 30 metros de muro por dos manos son 60 metros pintados |
| Pintura | Metros pintados entre el rendimiento por litro | 60 entre 10 son 6 litros |
| Preparación | Horas por superficie y estado de la pared | 5 horas de lijado y emplaste |
| Pintado | Metros por hora, más lento en el techo | 5 horas de primera mano y 3 de segunda |
| Cierre | Limpieza, entrega y traslado | 1 hora de limpieza y 1 de traslado |
Con esas dos cuentas, el presupuesto deja de ser un número inventionado. En el caso ficticio del ejercicio, el trabajo de las dos recámaras y el pasillo queda así: treinta metros cuadrados de muros más dieciocho de cielo raso, ocho litros de pintura, materiales de preparación por seiscientos cuarenta pesos y quince horas de trabajo en total. Esas quince horas son las que tienes que defender frente al cliente cuando el trabajo se alarga.
3. El presupuesto por superficie y color
Con las cuentas cerradas, el presupuesto se arma renglón por renglón. La idea es que el cliente pueda leer el desglose sin preguntarte nada y que cualquier otro presupuesto se pueda comparar con el tuyo. En el caso ficticio del ejercicio, la lista de precios de Irene es esta: noventa y cinco pesos el metro cuadrado con una mano sobre superficie limpia, cuarenta pesos más por metro cuando hay cambio de color, treinta pesos más por metro de cielo raso por la altura, cincuenta y cinco pesos más por metro cuando hay preparación de lijado y emplaste, ciento ochenta por pieza de ajuste y los materiales que no entran en el precio base aparte, con su lista.
Con esa lista, el presupuesto del caso ficticio del ejercicio queda en nueve mil trescientos cincuenta pesos: cuatro mil quinientos sesenta de superficie, mil doscientos de segunda mano, quinientos cuarenta de cielo raso, mil seiscientos cincuenta de preparación, mil ciento ochenta de materiales que no entran en el precio base y doscientos veinte de traslado. Ninguna cifra es un precio de mercado: son números de práctica para que veas cómo se arma un desglose.
4. Ejemplos resueltos
Ejemplo resuelto 1: el presupuesto de dos recámaras y un pasillo
Paso 1. La superficie
Del caso ficticio del ejercicio: treinta metros cuadrados de muros en dos recámaras y un pasillo, más dieciocho metros cuadrados de cielo raso. La clienta los pide en blanco. Los muros tienen un amarillo oscuro debajo, así que hacen falta dos manos; el cielo raso queda en blanco y lleva una.Paso 2. Los materiales
Se cuenta primero la pintura: treinta metros de muro por dos manos son sesenta metros pintados, y a diez metros por litro son seis litros; el cielo raso son dieciocho metros pintados, que son dos litros. Ocho litros en total. Aparte, los materiales de preparación del ejercicio: sellador, lijas, emplaste, cinta y trapo, seiscientos cuarenta pesos. La pintura de la segunda mano y esos materiales de preparación salen del precio base: quinientos cuarenta de pintura de segunda mano y seiscientos cuarenta de materiales, mil ciento ochenta pesos en total, que van como renglón con su lista.Paso 3. Las horas
Preparación: cinco horas de limpiar, lijar y emplastear los muros. Primera mano: cinco horas, dos y media de muros y dos y media de techo. Segunda mano: tres horas de muros. Cierre: una hora de limpieza y entrega. Traslado: una hora. Quince horas en total, y ese número va escrito en la orden de trabajo, no sólo en la cabeza de Irene.Paso 4. El presupuesto
Se aplican los renglones de la lista del ejercicio: superficie a noventa y cinco pesos el metro cuadrado, segunda mano a cuarenta pesos los treinta metros de muro, altura a treinta pesos los dieciocho de cielo raso, preparación a cincuenta y cinco pesos los treinta metros de muro, materiales que no entran en el precio base por mil ciento ochenta y traslado por doscientos veinte. Total del ejercicio: nueve mil trescientos cincuenta pesos. El cliente recibe el presupuesto con los renglones, no con el total.
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Ejemplo resuelto 2: la preparación que se cotizó de menos
Paso 1. El pedido
Un local de sesenta metros cuadrados de muros, en el caso ficticio del ejercicio. La clienta dice que las paredes están bien, así que Irene cotiza a noventa y cinco pesos el metro cuadrado y da por hecho una mano. En el presupuesto no hay renglón de preparación.Paso 2. Lo que pasó en el trabajo
Al llegar, las paredes están de tal manera que al lijar se ve que hay una capa de pintura gruesa y muchas capas de parche viejo. El emplaste y el lijado se multiplican: el trabajo ocupa nueve horas más de las que estaban escritas, y el material también sube.Paso 3. La decisión
Irene no absorbe las nueve horas. Termina el día, toma fotos de la pared, y manda un escrito con dos opciones: se cobra la preparación como renglón aparte, con su superficie y su descripción, o se ajusta el precio por metro cuadrado para todo el trabajo. En el ejercicio, la clienta elige pagar la preparación.Paso 4. Lo que cambió en el negocio
Irene dejó de cotizar por metro cuadrado a secas. Ahora su presupuesto tiene siempre un renglón de preparación con su superficie y un renglón de horas, y ambos se llenan antes de mandar el número. La lección de este ejemplo es una sola: lo que no está escrito, en algún momento lo pagas tú.
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5. Lo que te llevas
Tres decisiones y un producto. La primera: la preparación es un renglón con su superficie, no un favor. La segunda: los materiales se cuentan por rendimiento y las horas por tarea, y las dos cuentas se escriben. La tercera: el color y la mano cambian el precio por metro cuadrado, y eso se explica en el presupuesto. Y el producto: un presupuesto desglosado en cinco renglones, con el total al final y la lista delante.
En el caso ficticio del ejercicio, Irene tiene que pintar treinta metros cuadrados de muro con dos manos y el rendimiento de su pintura es de diez metros cuadrados por litro en una mano. ¿Cuánta pintura necesita?
En el caso ficticio del ejercicio, el presupuesto tiene cuarenta y ocho metros cuadrados de superficie a noventa y cinco pesos, treinta metros cuadrados de segunda mano a cuarenta pesos, dieciocho metros cuadrados de cielo raso a treinta pesos y treinta metros cuadrados de preparación a cincuenta y cinco pesos. ¿Cuál es el total de esos cuatro renglones, sin materiales ni traslado?
Si el trabajo necesita quince horas y el presupuesto las cubre, el presupuesto está bien aunque el precio de los materiales haya subido desde que se hizo la lista.
Une cada cuenta del trabajo con lo que la define.
Coloca cada renglón en el orden en que lo calculas.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
Ordena los pasos para cotizar un trabajo de pintura con cambio de color.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
Una ayudante dejó estas notas de cálculo. Marca las que no se sostienen.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
La lista de precios del caso ficticio de Irene tiene cuatro conceptos además de la superficie: cambio de color, , preparación y materiales aparte. El recargo por metro cuadrado del cielo raso existe porque se necesita equipo para trabajar a .
Producto de la lección. Toma el último trabajo que vendiste y rehaz su presupuesto con el método de esta lección: superficie y manos, pintura por rendimiento, horas por tarea, materiales aparte y total. Escribe en una hoja los cuatro renglones con tus números reales y compáralo con el monto que cobraste. Después responde en una línea: ¿qué renglón te faltó, o cuál te sobró? Si no sabes cuánto rinde un litro o cuánto te toma pintar un metro cuadrado, escribe ese número como supuesto y márcalo como tal.
Un supuesto escrito vale más que un número redondo que no se puede defender. Y rehacer un presupuesto viejo es la forma más barata de descubrir de dónde se te fue el dinero.
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Memoria: cuentas y renglones del presupuesto
Empareja cada cuenta con su definición. Con estas seis parejas ya puedes explicar de dónde sale cada línea de un presupuesto.
Tarjetas de repaso rápido
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Segunda pregunta del producto: escribe tu lista de precios por superficie y color, con los recargos de altura y de preparación, en una sola hoja. Esa hoja es tu lista de precios y con ella puedes cotizar sin buscar nada. Si un renglón no lo has cobrado nunca, márcalo como supuesto y prueba con un trabajo pequeño antes de ofrecerlo.
Empieza por los renglones que ya cobras y que sabes que dan resultado. Añade los demás poco a poco, con trabajo de prueba, no de golpe.
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Fuentes y para saber más
Esta lección usa un caso ficticio: Irene y «Pinturas Irene» no existen, y los precios, rendimientos, horas y consumos son cifras de práctica para aprender a desglosar un trabajo, no precios de mercado ni estadísticas. Para el contexto fiscal y legal de México, la fuente oficial vigente es el Servicio de Administración Tributaria, y para lo de consumo la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.
PROFECO: información de precios y proveedoresConsulta los precios de los materiales antes de fijar los tuyos y anota la fecha de la página.
SAT: obligaciones y comprobantes fiscalesRevisa qué obligaciones aplican a tu forma de trabajo antes de emitir comprobantes.
Para dominar este tema
Ahora sabes tres cosas: qué se prepara antes de pintar, cómo se calculan el material y las horas, y cómo se arma un presupuesto por superficie y color que el cliente pueda comparar. Lo que falta es escribirlo: un presupuesto desglosado en cinco renglones, con las horas adentro y los materiales con su lista. Rehaz el último que mandaste con este método y compáralo con el monto que recibiste. La diferencia entre las dos versiones es, casi siempre, dinero que estabas regalando.
Chequeo de la lección
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
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