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Comercio y pequeñas tiendas como negocio El surtido que rota: saber qué sostiene la tienda y qué sólo se ve

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El surtido que rota: saber qué sostiene la tienda y qué sólo se ve

✦ En una tienda de barrio, buena parte del anaquel no rota y no se puede quitar. Aprende a separar lo que sostiene la caja de lo que sólo se ve, y a decidir con números qué se queda.

Negocios

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Objetivo: Separar el surtido de una tienda en tres grupos (lo que rota, lo que está detenido y lo que es señal de la tienda), decidir qué se queda en el anaquel y qué se quita, y dejar cada referencia con un grupo y una decisión escritas.

13 min Comercio y pequeñas tiendas como negocio 16–99 años
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El surtido que rota: saber qué sostiene la tienda y qué sólo se ve

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Qué vas a poder hacer al terminar

Una tienda de barrio no sobrevive de lo que más vende. Sobrevive de tener lo que la gente da por hecho, en el momento que lo necesita y al precio que espera. El error típico de quien lleva una tiendita es llenar el anaquel de todo lo que se puede comprar, en vez de preguntarle a cada referencia qué está haciendo ahí. Esta lección te da tres decisiones concretas: cómo se cuenta el surtido, en qué tres grupos se separa y qué se quita del anaquel.

El caso de esta lección es ficticio: Rosa y su «Abarrotes Rosa» no existen. Todas las cifras del ejercicio sirven para aprender a hacer cuentas con tu propia tienda, no para afirmar cómo funciona el comercio de barrio.

1. El conteo de treinta días

Para saber qué rota necesitas un periodo, y el periodo más corto que sirve en una tienda de barrio es un mes. Treinta días alcanzan para ver qué se repone, porque en treinta días un producto que se vende vuelve a entrar al anaquel. Con ese conteo, Rosa tiene los tres números que necesita: qué se vendió, qué se repuso y qué no se movió.

  • Ventas: el cuaderno de la caja o el reporte de los treinta días. Sirve para saber qué referencias salieron.
  • Reposición: lo que entró al anaquel en esos treinta días. Sirve para saber qué se volvió a poner.
  • Inventario del anaquel: el conteo físico, referencia por referencia. Sin este paso, los otros dos son suposiciones.
  • Faltantes: las referencias que se vendieron y no se repusieron. Es la lista más corta y la más rentable.
Tabla de cuatro columnas con el conteo de treinta días de la tienda: el grupo de lo que rota con 118 referencias, el de lo detenido con 67, el de señal con 42 y el total de 227 referencias contadas, con lo que Rosa hace en cada grupo.
Si una referencia no tiene grupo, no está revisada. Empieza por el conteo, aunque sea de un mes y a mano.

2. Tres grupos, no un solo surtido

El error de mirar el anaquel como un solo bloque es que todo parece igual de importante. Cuando todo parece igual, no hay decisión que tomar: el anaquel está lleno y punto. Separar en tres grupos convierte una lista larga en tres decisiones distintas, y cada grupo tiene una respuesta diferente.

Los tres grupos del surtido y lo que se hace con cada uno. Caso ficticio del ejercicio.
GrupoQué lo defineQué se hace con él
RotaSe vendió y se repuso en el mesSe mantiene y se repone antes de que se agote
DetenidaSe vendió y el anaquel quedó con huecoSe repone ya, o se retira si no se va a reponer
SeñalNo se movió, pero el cliente la da por hechaSe conserva casi siempre; sólo se retira si perdió su razón
Flujo de cinco pasos: contar treinta días de ventas y reposición, separar el surtido en rota, detenida y señal, revisar grupo por grupo, decidir qué se queda y qué se retira, y reponer primero lo que rota.
El orden importa: sin conteo no hay grupo, y sin grupo no hay decisión. Reponer antes de revisar es volver a llenar el anaquel con lo mismo.

3. Lo que es señal de la tienda

Hay referencias que casi no se mueven y que, aun así, no se pueden quitar. La sal, el aceite, el papel, el jabón de trastes: ninguno es una venta importante y todos son la razón por la que alguien vuelve. A esa lista le llaman la señal de la tienda, y quitarla sin pensar es una forma lenta de cerrar.

Tabla de tres columnas con cinco productos que no rotan pero se quedan en el anaquel: sal de mesa, aceite de soya, papel y servilletas, jabón de trastes y bolsas para basura, con la razón de que se quedan y qué pasa cuando faltan.
La señal de la tienda no se mide por cuánto vende. Se mide por qué se va el cliente cuando no está.
  • La señal se reconoce por la pregunta: ¿qué hace el cliente si no lo encuentra aquí? Si la respuesta es «se va a otro lado», la referencia se queda.
  • La señal se distingue del resto porque no depende de la rotación. No es un producto bueno: es un producto que la tienda tiene que tener.
  • La señal sí se puede dejar de vender, pero con una decisión: cuando la razón por la que se quedaba desaparece. Si la vecina que compraba el único producto raro se mudó, ese producto ya no es señal.
  • Un grupo de señal bien elegido vale más que veinte referencias que nadie compró en el mes.

4. Ejemplos resueltos

Ejemplo resuelto 1: el conteo de treinta días de Rosa

  1. Paso 1. La pregunta

    Rosa escribe en una hoja qué quería saber de su anaquel. La pregunta es una sola: qué referencias se movieron en el mes y cuáles no. En el caso ficticio del ejercicio, la tienda tiene 227 referencias contadas: 180 en el anaquel de abarrotes, 24 en la vitrina de refrigerados, 20 en el estante de limpieza y 3 en el congelador.

Paso 1 de 5

Ejemplo resuelto 2: la referencia que se fue del anaquel

  1. Paso 1. La duda

    En el conteo del mes, una referencia del estante de limpieza aparece sin moverse desde hace más de un año. Rosa la tiene en el grupo de señal, y en ese grupo la regla era no quitarla: sin embargo, este producto no es limpieza básica del hogar y su cliente era una sola persona.

Paso 1 de 4

5. Lo que te llevas

Tres decisiones y un producto. La primera: el conteo de treinta días es la base, y se hace con tres papeles, no con la memoria. La segunda: el surtido se separa en tres grupos, y cada grupo tiene una decisión distinta. La tercera: la señal de la tienda casi nunca se quita, pero se revisa una por una. Y el producto: tu hoja de surtido, con el grupo y la decisión de cada referencia.

Para que el conteo no se te quede en el papel, la herramienta T14, Control básico de inventario, es el lugar donde queda el conteo y la lista de faltantes. Y lo que salga de la revisión del mes no se queda en la cabeza: la T18, Plan de mejora, convierte un hallazgo del anaquel en una acción con fecha. La T15, Evaluación de proveedores, entra después, cuando ya sabes qué hay que reponer y con quién conviene reponerlo.

Rosa contó 227 referencias. De ellas, 118 rotaron, 67 se vendieron y no se repusieron, y 42 no se movieron en el mes. ¿Qué hace Rosa con las 42 que no se movieron?

En el caso ficticio del ejercicio, Rosa contó 227 referencias en toda la tienda y retiró 22 referencias detenidas y 2 de señal. ¿Cuántas referencias quedaron en la tienda?

En el caso ficticio del ejercicio, 118 de las 227 referencias contadas rotaron durante el mes. ¿Qué porcentaje del surtido rota? Redondea al entero más cercano.

Una referencia que se vendió y no se repuso se cuenta como detenida, y en ese caso lo correcto es reponerla de inmediato aunque la tienda ya tenga ese producto en otro lado del anaquel.

Une cada grupo del surtido con lo que lo define.

      Coloca cada acción en el momento del mes en que ocurre.

      Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

      Ordena los pasos de la revisión de surtido del mes.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        Un ayudante dejó estas notas sobre el anaquel de la tienda. Marca las que no se sostienen.

        Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

        La hoja de surtido separa el anaquel en tres grupos: lo que , lo que está detenido y lo que es señal de la tienda. Una referencia se cuenta como rotada cuando se al menos una vez en los treinta días del conteo.

        Producto de la lección. Haz el conteo de treinta días de tu propia tienda o de un negocio de barrio al que tengas acceso. Escribe una lista con tres columnas: referencia, sí se movió o no, y se repuso o no. Después clasifica cada una en rota, detenida o señal, y decide en una línea qué quitas del anaquel. Si no tienes los datos de un mes completo, usa lo que sepas de las últimas dos semanas y márcalo como conteo incompleto.

        Un conteo a medias con una nota al margen vale más que una hoja perfecta que nunca se llena. Lo que importa es que cada referencia termine con un grupo y una decisión.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Memoria: los tres grupos del surtido

        Empareja cada concepto con su definición. Con estas seis parejas ya puedes revisar un anaquel completo.

        Tarjetas de repaso rápido

        ¿Cuánto tiempo necesita el conteo para ser útil?
        Treinta días: es lo que tarda una referencia que se vende en reaparecer en el anaquel.
        ¿Qué diferencia hay entre detenida y señal?
        La detenida se vendió y no se repuso; la señal no se movió, pero el cliente la da por hecha.
        ¿Por qué no se quita la señal del anaquel?
        Porque su ausencia manda al cliente a otro lado, aunque casi no se venda.
        ¿Qué se escribe en la hoja de surtido?
        El grupo y la decisión de cada referencia: se queda, se repone o se retira.
        ¿Qué preguntas antes de retirar una referencia?
        Quién la compraba. A veces la respuesta es que ya no queda nadie.

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Segunda pregunta del producto: elige tres referencias de tu anaquel que casi no se mueven y escríbeles en una línea por qué se quedan o por qué salen. Si no puedes escribir la razón, es que la referencia no tiene grupo todavía: vuelve al conteo.

        Empieza por las que te dan más culpa. La duda que aparece al poner por escrito la razón de una referencia, esa duda es la que ordena el anaquel.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Fuentes y para saber más

        Esta lección usa un caso ficticio: Rosa y «Abarrotes Rosa» no existen, y los conteos, las cantidades de referencias y los grupos del ejercicio son cifras de práctica para aprender a revisar un anaquel, no datos de ninguna tienda real ni estadísticas del comercio de barrio. Para el contexto fiscal y legal de México, la fuente oficial vigente es el Servicio de Administración Tributaria, y para lo de consumo la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.

        Para dominar este tema

        Ahora sabes tres cosas: cómo se cuenta el surtido, en qué tres grupos se separa y qué se quita del anaquel. Lo que falta es el papel: tu hoja de surtido, con el grupo y la decisión de cada referencia. Haz el conteo de treinta días de un solo anaquel esta semana, aunque sea a mano, y escríbelo. Cuando la hoja vuelva llena, el pedido del mes siguiente se arma con tus números y no con lo que te dijo el proveedor. En una tienda de barrio, esa diferencia se nota en el cajón.

        Chequeo de la lección

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.
        Más sobre esta lección

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        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaSi lo recuerdas mejor con un clóset que con una fórmula

        Piensa en tu clóset: hay ropa que te pones cada semana, ropa que llevas un año sin tocar y ropa que no es tuya pero que siempre está ahí porque el conjunto se ve raro sin ella. Si donas todo lo que no usaste, el clóset queda más chico y más feo, no más ordenado. Con un anaquel pasa igual: lo que no rota no siempre sobra, a veces es lo que hace que la tienda sea una tienda.

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        Practica un pocoPractica un poco: el conteo de un solo anaquel

        Elige un solo anaquel de tu tienda o de un negocio al que tengas acceso y haz el conteo de una semana, no de un mes. Anota en tres columnas qué se movió, qué se repuso y qué no se movió. Una semana no alcanza para decidir, pero sí para ver qué tan cierto es tu recuerdo. Repite al mes y compara: vas a descubrir que lo que recordabas y lo que pasó no son lo mismo.

        ↑ Volver al objeto

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