← Lumbre

Clientes y propuesta de valor para pequeños negocios Registro de entrevistas y pruebas: separar opiniones de comportamientos

Portada de Registro de entrevistas y pruebas: separar opiniones de comportamientos

Registro de entrevistas y pruebas: separar opiniones de comportamientos

✦ Me interesa no es evidencia: es una cortesía. Registra lo que tus clientes dicen y hacen, separa opinión de comportamiento y diseña una prueba con su regla escrita. Etapas 2 y 3 de Quiero empezar un negocio ; etapas 1 y 2 de Quiero independizarme con mi oficio .

Negocios

Firmado y verificado · Negocios

Objetivo: Registrar entrevistas y pruebas, clasificar lo que se dijo como opinión, interés o comportamiento observado, y decidir con qué evidencia seguir.

12 min Clientes y propuesta de valor para pequeños negocios 16–99 años
Modo PPTX
Más
Registro de entrevistas y pruebas: separar opiniones de comportamientos

Herramientas de la lección

Sorpréndeme

Sobre este contenido

Ir a

Volver a Propuesta de valor para negocios pequeños Cursos Explorar Mi cuenta Salir del modo estudio
Presentación de la lección El tema en diapositivas, de una pasada Abrir aparte

Qué vas a poder hacer al terminar

Buena parte de las decisiones de un negocio se apoyan en suposiciones: que la gente quiere esto, que ese precio es el correcto, que ese problema duele lo suficiente. Esta lección te da el instrumento para cambiarlas por observaciones: registrar entrevistas y pruebas, y clasificar lo que escuchas en tres clases que no valen lo mismo. Todo el caso es ficticio: Marisol, dueña de «Taller Marisol», un taller de electrodomésticos domésticos y mantenimiento del hogar que trabaja sola desde un local rentado y atiende cuarenta servicios al mes; sus cifras, sus llamadas y sus clientes son de práctica.

1. Tres clases de evidencia

No todas las palabras valen igual. Hay tres clases, y la diferencia está en el costo que puso la persona para decirlas. La opinión no cuesta nada: alguien puede decir «pago lo que sea» sin mover un peso. El interés ya costó algo: dejó su número, pidió que le avisen, buscó el modelo de la refacción. El comportamiento es el que cuesta de verdad: trajo la máquina, pagó, esperó, volvió. En el caso ficticio del ejercicio, Marisol separa sus diez últimas llamadas en estas tres clases y descubre que de las siete llamadas de centrifugadora, sólo dos traían la máquina. Ese dos es el dato que le sirve; las otras cinco eran cortesía.

Tabla de tres columnas que clasifica cinco frases entre opinión, interés y comportamiento observado. Me interesa y avísame cuando llegue la refacción es interés porque dejó un segundo paso sin costo. Pagaría hasta el doble con tal de que la repare es opinión porque fue una disposición sin costo. Tra
La pregunta que ordena la tabla es una sola: ¿qué le costó a la persona decir o hacer eso?

2. El registro que hace falta

Un registro sirve cuando otra persona puede leerlo y entender qué pasó sin que le expliques. Por eso tiene campos fijos: cuándo, quién (con un código, no con datos personales), qué preguntaste, qué dijo con sus palabras, qué hizo y qué le costó. Los tres últimos son los que separan la evidencia del chisme. Un registro sin «qué hizo» sólo guarda opiniones; uno sin «qué costó» no deja ver si la evidencia valió algo.

Tabla de tres columnas con los seis campos de un registro de entrevista: cuándo, quién, qué preguntaste, qué dijo, qué hizo y qué le costó. El ejemplo dice martes 12 a las 10:30, cliente 07, la pregunta qué le pasa hoy, la frase textual la ropa sale mojada y lavo dos veces, el paso observable pidió
Los tres últimos campos son los que separan la evidencia del chisme. Sin ellos sólo guardas opiniones.
  • Pregunta abierta y sin sugerir: pregunta «¿qué le pasa?», no «¿te molesta que tarde?». Una pregunta con la respuesta dentro dirige la conversación.
  • No vendas durante la entrevista: el objetivo es saber, no cerrar. Si vendes, la persona contesta lo que tú quieres oír.
  • Escribe con sus palabras, entre comillas: si lo resumes con las tuyas, el resumen ya está interpretado.
  • Anota lo que hizo, aunque parezca un detalle: preguntó el precio dos veces, se llevó la hoja, volvió al día siguiente.

3. Una prueba es un cambio deliberado

Entrevistar dice lo que la gente piensa. Probar dice lo que la gente hace. Una prueba es un cambio pequeño y deliberado que haces en tu oferta y observas qué hacen las personas que llegan. La diferencia con un experimento de laboratorio es que aquí no controlas todo: por eso la regla se escribe antes. En el caso ficticio del ejercicio, Marisol quiere saber si su oferta de centrifugadora llama la atención. Antes de poner nada, escribe la regla: «de las diez personas a las que se les ofrezca la revisión sin costo, si menos de tres la agendan, cambio el canal y no la oferta».

Flujo de cuatro pasos de una prueba con la regla escrita de antemano. Primero se escribe la regla: si de diez personas menos de tres agendan, se cambia el canal. Luego se cambia una sola cosa, con un aviso nuevo en la puerta del taller. Después se observan acciones: cuatro preguntan el precio y dos
La prueba no dice si tu oferta es buena. Dice si el mensaje funciona, y eso cambia una sola cosa.

4. Ejemplo resuelto: del registro a la prueba

Ejemplo resuelto 1: el registro de una llamada

  1. Paso 1. Antes de la llamada

    Marisol escribe en una hoja seis encabezados: fecha, quién, qué pregunté, qué dijo, qué hizo y qué le costó. Deja la hoja junto al teléfono, no en el cajón: si el registro depende de la memoria, se pierde.

Paso 1 de 4

Ejemplo resuelto 2: la prueba de la revisión sin costo

  1. Paso 1. La regla antes de la prueba

    Marisol escribe su regla en una hoja: «de las diez personas a las que ofrezca la revisión sin costo de la centrifugadora, si menos de tres la agendan, cambio el canal de la oferta y no la oferta misma». La diferencia entre cambiar el canal y cambiar la oferta importa: si cambias la oferta por un resultado malo, nunca sabrás qué estaba mal.

Paso 1 de 4

5. Lo que te llevas

Tres decisiones y un producto. La primera: registrar en papel, con seis campos y con las palabras del cliente. La segunda: clasificar cada frase como opinión, interés o comportamiento antes de creerla. La tercera: escribir la regla de la prueba antes de hacer la prueba. Y el producto: un registro de una semana con las llamadas de tu negocio, y una sola prueba pequeña con su regla escrita.

En una entrevista, una persona dice: «pagaría hasta el doble con tal de que la repare». ¿Qué clase de evidencia es?

En el caso ficticio del ejercicio, se ofrecen revisiones sin costo a diez personas: cuatro preguntan el precio y dos agendan cita. ¿Cuántas de cada diez personas NO agendaron cita?

La regla de una prueba (qué resultado te haría cambiar algo) puede escribirse después de ver el resultado, siempre que la regla sea razonable.

Une cada frase con la clase de evidencia que es.

      Ordena los pasos de una prueba, de arriba hacia abajo.

      Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

      En el registro del caso ficticio, la persona dijo «la ropa sale mojada y lavo dos veces»: eso se anota como lo que , entre comillas, con sus palabras. Y pidió que la avisaran cuando llegara la refacción: eso es , porque ya dejó un paso, aunque todavía no pagó.

      Ordena las acciones de una entrevista de veinte minutos.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        Un asistente escribió estas cinco notas en la libreta del taller. Marca las que no se sostienen.

        Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

        Producto de la lección. Elige una semana y registra las llamadas o visitas de tu negocio con los seis campos: cuándo, quién (con un código), qué preguntaste, qué dijo con sus palabras, qué hizo y qué le costó. Al terminar, clasifica cada frase en opinión, interés o comportamiento, y cuenta cuántos comportamientos tuviste. Con ese número escribe una sola prueba pequeña para la semana que viene, con su regla antes de hacerla: qué vas a cambiar, a cuántas personas se lo vas a ofrecer y qué resultado te haría cambiar algo. Si tu conteo de comportamientos salió en cero, esa es la información más útil de la semana.

        El registro no necesita ser perfecto. Necesita ser de hoy y de esta semana: un registro de hace tres meses sirve menos que uno de ayer con dos huecos.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Memoria: las tres clases y los campos del registro

        Empareja cada clase de evidencia con su definición, y cada campo del registro con lo que anotas en él.

        Tarjetas de repaso rápido

        ¿Qué diferencia hay entre opinión e interés?
        El costo: la opinión no le costó nada al cliente; el interés ya dejó un segundo paso.
        ¿Qué es un comportamiento observado?
        Lo que la persona hizo y le costó: trajo la máquina, pagó, esperó, volvió.
        ¿Por qué se escribe la regla de una prueba antes?
        Porque si la escribes después, el resultado se interpreta como te convenga y la prueba deja de probar.
        ¿Qué seis campos tiene un registro?
        Cuándo, quién, qué preguntaste, qué dijo, qué hizo y qué le costó.
        ¿Por qué no se venden durante una entrevista?
        Porque el objetivo es saber, y si vendes la persona contesta lo que tú quieres oír.
        ¿Qué haces si en una semana no tuviste ningún comportamiento?
        Es el dato más útil: todavía no hay evidencia para cambiar la oferta, y hay que pedir un paso con costo.

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Segunda parte del producto: revisa las frases de tu registro que clasificaste como opinión y busca la que se repite. Esa repetición es la señal más barata que vas a tener: es la palabra con la que tus clientes describen su problema. Escríbela tal como la dicen y úsala en tu mensaje, en tu ficha de cliente y en el letrero de tu local. Cambiar el mensaje con las palabras del cliente cuesta cero y a veces mueve más que cambiar el precio.

        No las ordenes ni las resumas: dos palabras exactas del cliente valen más que una frase elegante escrita por ti.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Fuentes y para saber más

        Esta lección usa un caso ficticio y cifras de práctica; no hay precios de mercado ni estadísticas. Las llamadas, los conteos y las frases de los clientes son de este ejercicio y no corresponden a ninguna persona real. Para el contexto fiscal y legal de México, la fuente oficial es el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la ley federal vigente en la fecha de publicación; la orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.

        Para dominar este tema

        Ahora sabes tres cosas: qué tres clases de evidencia existen y por qué sólo una sirve para decidir, cómo se llena un registro de seis campos y cómo se diseña una prueba con la regla escrita antes. Lo que falta para que esto sirva en tu negocio es un solo documento: una hoja con las llamadas de una semana y, al lado, una sola prueba con su regla. Hazlo esta semana. Si en tus registros no aparece ningún comportamiento, no cambies la oferta: pide un paso con costo. Esa es la información más útil que te puedes llevar.

        Chequeo de la lección

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.
        Más sobre esta lección

        ¿Todavía no te queda claro?

        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaSi lo recuerdes mejor con un apartadero que con una fórmula

        Un negocio que pregunta «¿te gustaría que te llamáramos?» no sabe nada: ese sí no cuesta nada. Un negocio que pide un anticipo para apartar la refacción ya sabe, porque ese dinero sí le costó algo al cliente. La diferencia entre opinión y comportamiento es, casi siempre, el costo.

        ↑ Volver al objeto

        Practica un pocoPractica un poco: tu registro de una semana

        Elige un solo cliente de esta semana y llénalo con seis datos: cuándo, quién con un código, qué preguntaste, qué dijo con sus palabras, qué hizo y qué le costó. Después separa sus frases en opinión, interés o comportamiento. Repite con cinco clientes. En dos horas sabrás más de tu oferta que en dos meses de suposiciones.

        ↑ Volver al objeto

        Explora temas relacionados

        Para lo que te sirve

        Conceptos

        Comentarios

        Inicia sesión para comentar.

        Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en opinar.