Qué vas a poder hacer al terminar
Un negocio pequeño no se apaga por falta de clientes: se apaga por prometer más de lo que caben en una semana. La fecha que no cabe no se pierde en el aire: se le quita a otro trabajo, y ese cliente tampoco sabe nada. Por eso el primer trabajo del dueño no es desarmar aparatos: es saber, con números, cuántos trabajos caben en la semana y cuáles de ellos aceptan.
Esta lección te da ese número. Vas a calcular la capacidad de una semana en horas, vas a distinguir los tres destinos de un trabajo que no cabe, y vas a ver dos semanas del caso de Marisol: la del pedido grande que no entró y la del cliente que lo necesitaba para antes. Al terminar vas a tener la cuenta de tu próxima semana y una regla escrita para decir que sí, que sí pero otro día, o que no.
1. La capacidad se cuenta en horas, no en trabajos
En una lista de pendientes, un trabajo de media hora y un trabajo de todo el día se ven igual: los dos son un renglón. Pero no ocupan lo mismo. La capacidad de un taller se cuenta en horas, y las horas se cuentan en el trabajo, no en los pendientes.
En el caso ficticio de esta lección, Marisol trabaja de lunes a sábado, ocho horas por día: cuarenta y ocho horas a la semana. De esas, seis son de traslados entre el taller y las casas, y dos son de cuadre: pasar la agenda, escribir las órdenes de trabajo y ordenar el material. Quedan cuarenta horas para trabajos. De esas cuarenta, veintiséis ya están comprometidas con trabajos que tienen fecha prometida. La capacidad libre de esa semana es de catorce horas, y ése es el número con el que se decide qué entra.
- Las horas que no son de trabajo también se cuentan: el traslado del taller a la casa y de regreso, las compras, el tiempo de cuadrar la agenda y el de escribir las órdenes de trabajo. Si no los cuentas, tu capacidad es de mentira.
- Lo comprometido se cuenta completo: un trabajo con fecha prometida ocupa todas sus horas, aunque el trabajo real se haga en la mitad.
- La capacidad libre es la que decides: la que queda después de restar las dos cosas.
- La capacidad se recalcula cada semana: no es un número fijo del mes, es el resultado de una cuenta que se hace cada lunes, antes de contestar el teléfono.
2. Los tres destinos de un trabajo que no cabe
Cuando un trabajo no cabe, la reacción natural es decir que sí y correr después. Es la que produce las fechas incumplidas. La reacción correcta tiene tres destinos, y se eligen antes de responderle al cliente: entrar en la semana, posponerse con fecha o rechazarse.
- Entra: el trabajo cabe en las horas libres de la semana y hay material para hacerlo. Se acepta con su fecha.
- Se pospone: el trabajo es del taller y vale la pena, pero la fecha que pidió no cabe. Se acepta con otra fecha, dicha en voz alta y anotada en la agenda.
- Se rechaza: el trabajo no es del giro del taller, o no cabe ni pospuesto, o sus horas le quitarían la fecha a otro trabajo. Se rechaza con el motivo, y con una alternativa cuando la hay.
3. El filtro antes de aceptar
La decisión se toma con un filtro de tres preguntas, y las tres se contestan antes de decir que sí. La primera es de horas: cuántas horas va a tomar el trabajo, con sus traslados. La segunda es de material: qué se necesita y si se puede tener antes de la fecha. La tercera es de fecha: si hay un espacio en la agenda que no le quita la fecha a ningún otro trabajo.
| Pregunta del filtro | Lo que se revisa | Lo que contesta |
|---|---|---|
| ¿Cuántas horas va a tomar? | El trabajo en el taller y el traslado hasta la casa | Si el trabajo entra en la capacidad libre de esa semana |
| ¿Hay material? | Qué se necesita y cuándo puede estar en el taller | Si la fecha prometida se sostiene con el material en mano |
| ¿Hay fecha libre? | Qué espacio de la agenda se va a usar | Si ningún otro trabajo pierde su fecha por meter este |
El filtro se aplica siempre, aunque el cliente sea conocido y el trabajo sea urgente. Un cliente conocido al que se le atiende con prisas acaba recordando que la última vez fue rápido, y la próxima pide el doble de urgencia.
4. Ejemplo resuelto 1: la semana donde el pedido grande no cupó
Ejemplo resuelto 1: el pedido de diez aparatos y las catorce horas libres
Paso 1. El pedido
Una oficina pide revisar seis lavadoras y cuatro refrigeradores antes del viernes siguiente. Son diez aparatos: veintidós horas de taller y cuatro horas de traslado entre el local y el edificio. El cliente es serio y paga bien.Paso 2. La cuenta
La capacidad libre de esa semana es de catorce horas. El pedido, con sus traslados, necesita veintiséis. Faltan doce horas, y esas doce horas no están libres: están comprometidas con trabajos que ya tienen fecha prometida.Paso 3. Lo que no se hace
La tentación es aceptar y trabajar el fin de semana. Marisol no lo hace: el fin de semana también es la semana de los otros clientes, y un trabajo entregado tarde se paga tarde y se recomienda peor.Paso 4. La salida
Se pospone con fecha. Se entrega la mitad el viernes: cinco aparatos, once horas de taller y dos de traslado, trece horas de las catorce libres. Los otros cinco quedan para la semana siguiente, con día y hora, anotados en la agenda de pedidos.Paso 5. Lo que se le dice
Marisol no dice que no puede. Dice que sí, pero no todo el viernes: la mitad el viernes y la otra la semana siguiente. El cliente recibe dos fechas en vez de una promesa vaga, y el trabajo entra sin romper ninguna otra fecha.
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Ejemplo resuelto 2: el cliente que lo necesitaba para antes
Paso 1. El pedido
Una clienta llama el martes y pregunta si su refrigerador puede quedar listo el jueves. Pide que el mismo día, porque el jueves llega su familia.Paso 2. La cuenta del día
El trabajo son seis horas de taller y una de traslado. El jueves, en la agenda, ya hay veintidós horas comprometidas, así que la capacidad libre de ese día son dos horas. Faltan cinco.Paso 3. La respuesta que casi se da
La respuesta fácil es que sí, el jueves. Con esa respuesta, Marisol rompe la fecha de un trabajo que ya está prometido, o entrega tarde. Las dos cosas le cuestan más que el trabajo de seis horas.Paso 4. La salida
Se pospone con fecha. Marisol contesta: el jueves no lo tiene listo, el lunes a media mañana sí, con la misma garantía. Y escribe el lunes en la agenda de pedidos antes de seguir con la llamada, para que la fecha que acaba de prometer quede apartada de una vez.Paso 5. Lo que se aprende
La capacidad no se calcula una vez al mes: se recalcula cada semana, y el día que se recalcula es el día que se aparta el espacio del trabajo que entra. Si la fecha prometida no está apartada en la agenda, es una intención, no una fecha.
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5. Lo que te llevas
Dos decisiones y un producto. La primera: la capacidad se mide en horas y se recalcula cada semana. La segunda: un trabajo que no cabe tiene tres destinos, y se elige antes de contestar. Y el producto: la agenda de la próxima semana con el tope de horas arriba, los trabajos comprometidos ya apartados y las horas libres contadas. La hoja que la sostiene está en la herramienta T13, Agenda de pedidos; y los trabajos que van a entrar llevan su orden de trabajo, que está en la herramienta T10, Orden de trabajo.
Marisol tiene catorce horas libres en la semana y llega un pedido que ocupa veintidós horas de taller más cuatro de traslado. ¿Qué es lo correcto?
En el caso ficticio del ejercicio, la semana de Marisol suma 48 horas, de las cuales 8 no son de trabajo y 26 ya están comprometidas con trabajos que tienen fecha prometida. ¿Cuántas horas libres quedan para trabajo nuevo? Redondea a un número entero.
Si un trabajo no cabe en la capacidad libre de la semana, la única salida honesta es rechazarlo.
Une cada trabajo con el destino que le corresponde.
Ordena estos trabajos del caso ficticio en el destino que les toca.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
La capacidad libre de la semana se calcula con dos restas: primero se quitan las horas que son de trabajo, y después las horas que ya están . En el caso ficticio del ejercicio se quitan ocho horas de traslados y cuadre, y veintiséis horas ya comprometidas.
Llega un pedido nuevo. Ordena lo que haces, del primero al último.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
Alguien escribió estas cinco notas en la agenda del taller. Marca las que no se sostienen.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Producto de la lección. Toma tu semana más cargada de los últimos treinta días y cuenta tus horas: las de trabajo, las de traslado, las de compras y cuadre, y las que ya estaban comprometidas. Escribe las horas libres que quedaron. Después escoge un trabajo de esa semana que no cabía y anótalo en la columna correcta: entró, se pospuso o se rechazó. Con la hoja llena, responde en una línea qué fue lo más difícil: calcular las horas o decir que no.
No busques la semana perfecta: usa la más cargada, porque es la que te va a enseñar dónde te prometes más de lo que puedes. Y si no sabes cuántas horas tomó un trabajo, apúntalo la próxima vez: esa es la cuenta que te falta.
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Memoria: capacidad y sus tres destinos
Empareja cada concepto con su definición. Con estas siete palabras ya puedes explicar tu semana de trabajo a un cliente.
Tarjetas de repaso rápido
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Segunda pregunta del producto: escoge un cliente que te pidió algo para antes de lo que podías. Escríbele la frase con la que pospones: una fecha nueva, el motivo en una línea y la garantía de que el trabajo se hace igual. Si te sale un en cuanto se pueda, esa es la señal de que todavía no decidiste.
Escríbela como se la vas a decir. Casi todos los posponimientos son amables, llevan una fecha concreta y no necesitan disculparse: lo que falla no es el tono, es la falta de fecha.
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Fuentes y para saber más
Esta lección usa un caso ficticio y cifras de práctica: no hay promedios de ningún taller, ni precios de mercado, ni estadísticas. Para el contexto fiscal de México, la fuente oficial es el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la ley federal vigente en la fecha de publicación; para los derechos de quien compra una reparación, la fuente es la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.
SAT: obligaciones fiscales del negocioConsulta las obligaciones que apliquen a tu forma de trabajo y anota la fecha de la página.
PROFECO: derechos de quien compra una reparaciónRevisa la información vigente sobre garantías de reparación antes de prometer una fecha y un trabajo.
Para dominar este tema
Ahora sabes tres cosas: que la capacidad se mide en horas y se recalcula cada semana, que un trabajo que no cabe tiene tres destinos, y que la fecha prometida se aparta antes de hablar con el cliente. Lo que falta para que esto sirva en tu taller es una sola cuenta y una sola hoja: la cuenta de tu lunes y la agenda de la semana con el tope de horas arriba. Hazlas esta semana. Si al restar las horas comprometidas el número te da cero, ya sabes por dónde empezar: por los trabajos que no has apartado.
Chequeo de la lección
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
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