Servicios profesionales y digitales como negocio

La oferta por entregables: qué entregas, en qué formato y con cuántas revisiones

Escribir un catálogo de servicios por entregables con alcance, formato, plazo y número de revisiones, y explicar por qué el trabajo de conocimiento no se puede cotizar por hora.

Qué vas a poder hacer al terminar

Elena lleva «Estudio Elena», un estudio independiente que diseña identidad visual y materiales para pequeñas empresas y para personas que venden en línea. Es un caso ficticio: Elena y su estudio no existen, y todas las cifras de esta lección son de práctica. Casi todo lo que le piden le llega como mensaje suelto: un logotipo, un catálogo, un par de piezas para redes. Y casi todo lo que se le ha salido del presupuesto pasó por el mismo camino: un mensaje de más. Esta lección te da la forma de que eso no ocurra. Vas a escribir un catálogo de servicios por entregables: qué entregas, en qué formato, en qué plazo y con cuántas revisiones.

La pregunta que responde esta lección Si mañana un cliente te pide algo para su tienda, ¿puedes responder en una frase qué recibe, en qué formato, en qué plazo y con cuántas revisiones? Esa respuesta es un entregable pactado. Y si te pide el monto antes, ¿puedes explicar por qué ese trabajo no se cobra por hora? Las dos cosas se resuelven aquí.

1. Por qué la hora no alcanza en el trabajo de conocimiento

La hora mide tiempo. El trabajo de conocimiento no produce tiempo: produce decisiones. Y una parte grande de tu día no está haciendo el entregable: está entendiendo la petición, esperando una respuesta, buscando una referencia o reescribiendo el mismo texto porque faltaba un dato. Si cobras por hora, esas horas también las paga el cliente, y entonces tu monto depende de lo lento que seas para preguntar. Peor: si cobras por hora y el trabajo crece, el cliente ve un número más grande y no ve por qué.

Tabla de tres columnas con cuatro formas de cobrar: por hora, por entregable, por proyecto cerrado y mixta. En cada fila se ve lo que el cliente mide y qué pasa cuando el trabajo crece.
La fila de la hora es la que te hace cargar con el trabajo de conocimiento: el cliente mide el tiempo, no el resultado.
La prueba rápida Si no puedes nombrar el archivo que el cliente va a tener en la mano el día de la entrega, todavía no tienes un servicio: tienes una intención. Vuelve a la petición y pregúntate qué se abre, quién lo usa y para qué sirve. En cuanto puedas contestar, ya puedes cotizar.

2. El entregable: qué recibe el cliente y qué no

Un entregable es una cosa concreta que el cliente recibe, abre, usa y puede revisar. Se llama con un nombre: logotipo en color, catálogo de doce páginas, kit de nueve plantillas. Ese nombre importa porque es lo que se revisa, lo que se entrega y lo que se cobra. Un entregable bien descrito trae cinco datos: nombre, contenido, formato, plazo y revisiones. Con los cinco, el cliente sabe qué va a recibir. Con menos, cada hueco lo rellena el cliente con suposición.

Flujo de cinco pasos: el pedido que llega suelto, la pregunta sobre el uso, el entregable con nombre, tamaño y formato, el plazo y el número de rondas de revisión.
El orden importa: cada paso usa el resultado del anterior. Si el entregable no tiene nombre, el plazo no significa nada.
Los cinco datos de un entregable y la pregunta que responde cada uno. Caso ficticio del ejercicio.
DatoLo que diceLo que evita
NombreLogotipo en colorQue cada uno llame distinto a la pieza
ContenidoLogotipo, paleta y tres usosQue pidan cosas parecidas de más
FormatoCarpeta con archivos editablesQue pidan otra versión del archivo
PlazoFecha en que lo recibenQue el trabajo quede flotando
RevisionesDos rondas de cambiosQue la corrección no termine nunca
El no incluye también es parte del alcance Un alcance sin su no incluye está a medias. En el catálogo de Elena, el manual de uso no incluye fotografías de producto, ni redacción de textos, ni impresión, ni compra del dominio. Eso no es un detalle: es lo que decide si una petición futura se cotiza como extra o se da por perdida. Cuando el cliente lee el no incluye antes de pagar, no hay sorpresas después.

3. El formato: con qué archivos y con qué medidas

El formato es donde el trabajo se multiplica sin que nadie lo pida. El mismo diseño puede entregarse como archivo editable, como imagen para pantalla, como imagen para imprenta y como documento para enviar. Cada versión es un archivo nuevo, con su tamaño y su revisión. Si el catálogo no dice el formato, el cliente pide el que le falta, y ese pedido entra por el chat como un mensaje más.

La regla del tamaño Un tamaño que no está escrito se pide en el momento de usarlo, que es cuando ya no puedes decir que no. En el catálogo del caso ficticio, cada pieza de redes dice su tamaño en números y el manual de uso dice que no se entrega versión para imprenta. Con eso el cliente sabe qué puede pedir y qué tiene que cotizar aparte.

4. Las revisiones: cuántas y qué pasa cuando se agotan

Una revisión es una ronda de cambios sobre la versión que entregaste, con los cambios apuntados por escrito y entregados juntos. No es un cambio por revisión: si el cliente manda cinco cambios en tres mensajes, es una sola ronda y se responde con un solo archivo nuevo. El número de rondas va escrito en el catálogo. También va escrito qué pasa cuando se agotan: la ronda siguiente se cotiza por separado, con su escrito, y no se empieza hasta que el cliente lo acepta.

Tabla de cuatro columnas con cinco servicios de Estudio Elena: identidad, materiales de venta, catálogo de productos, kit de redes y manual de uso. Cada fila dice qué recibe el cliente, en qué formato y con cuántas rondas de revisión.
Una fila por servicio. Si una fila necesita dos entregables, son dos filas y dos montos.
Dónde se anotan los cambios Cada petición nueva que llega por el chat se anota en la herramienta T12, Seguimiento de clientes, con la fecha y lo que pidió el cliente. Cuando lo que llega se sale del alcance, se anota en la T16, Registro de incidencias, con el hecho, el paso en que pasó y la evidencia. Esta lección no explica cómo funcionan esas herramientas: sólo te dice dónde queda lo que el chat no tiene por escrito.

5. Ejemplos resueltos

Ejemplo resuelto 1: el catálogo de cinco servicios de Elena

  1. A Elena le llegan las peticiones siempre como deseos sueltos: quiero algo que llame la atención, necesito un catálogo de mis productos, mis redes están feas. Caso ficticio de práctica: las peticiones son del ejercicio. Ella no empieza a diseñar nada. Empieza anotando para qué va a usar el cliente cada pieza: una etiqueta, una pantalla de venta, una publicación.

Ejemplo resuelto 2: el trabajo que se agrandó por el chat

  1. Elena cotiza un kit de nueve plantillas para una persona que vende en línea. En el presupuesto del caso ficticio del ejercicio, el kit incluye nueve plantillas editables, en formato cuadrado, dos rondas de revisión y un plazo de diez días hábiles.

6. Lo que te llevas

Tres decisiones y un producto. La primera: no cobras por hora, cobras por lo que el cliente recibe. La segunda: cada entregable tiene nombre, contenido, formato, plazo y revisiones. La tercera: el no incluye se escribe, porque lo que no está escrito se pierde. Y el producto: un catálogo de cinco servicios, una fila por servicio, con su entregable, su formato, su plazo y sus rondas de revisión.

En el caso ficticio del ejercicio, un cliente pide materiales para redes sin dar más detalle. ¿Qué necesita tener Elena escrito antes de cotizar?

En el caso ficticio del ejercicio, Elena cotizó un kit de nueve plantillas en tres mil doscientos pesos y el trabajo terminado costó el doble. ¿Cuánto costó el trabajo terminado?

pesos

Si al cliente se le acaba la ronda de revisión incluida, lo correcto es empezar a corregir de todas formas para no perder la relación y cobrar la ronda extra después.

Une cada parte del entregable con lo que define.

Coloca cada acción en el momento del negocio en que ocurre.

Al preparar el catálogo
Al entregar cada servicio
Cuando llega algo fuera de alcance

Ordena los pasos para convertir una petición suelta en un entregable cotizable.

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Una ayudante dejó estas notas en la carpeta de un trabajo. Marca las que no se sostienen.

  1. Un entregable se nombra: sin nombre no hay forma de revisar lo que se entregó.
  2. Si el cliente pide algo que no estaba en el catálogo, lo correcto es hacerlo sin costo para no perderlo.
  3. El formato de entrega no importa, porque el cliente siempre puede pedir otra versión del archivo.
  4. Cada mensaje del cliente es una revisión nueva, así que las rondas se cuentan por mensaje.
  5. Lo que no está en el no incluye del presupuesto termina pagándolo Elena.

Identifica la linea con error.

En el catálogo del caso ficticio, el entregable se llama de redes y se entrega en formato cuadrado de mil por mil. El número de rondas de revisión que incluye ese servicio es .

Producto de la lección. Toma un servicio que ya vendiste y escríbelo como una fila de catálogo: nombre del entregable, contenido, formato, tamaño, plazo y número de rondas de revisión. Escribe también el no incluye en una sola línea. Después responde: ¿qué parte de tu trabajo actual no está escrita en ninguna parte?

PistaSirve más un catálogo con un servicio real y a medias que uno perfecto de cinco servicios que nunca escribes. Y si no sabes el formato, escribe lo que le entregaste al cliente la otra vez: lo vas a ver por primera vez.

Memoria: las piezas del entregable

TerminoDefinicion

Tarjetas de repaso rápido

¿Por qué no se cobra por hora?
El cliente no ve las horas y no las puede comparar. Ve el resultado: el archivo que recibe.
¿Qué es un entregable?
Una cosa concreta que el cliente recibe, abre, usa y puede revisar.
¿Qué cinco datos trae un entregable?
Nombre, contenido, formato, plazo y revisiones.
¿Qué es una ronda de revisión?
Todos los cambios que llegan juntos, respondidos en una sola entrega.
¿Qué pasa al agotarse las rondas?
La ronda siguiente se cotiza por escrito y no se empieza hasta que el cliente la acepta.
¿Por qué se escribe el no incluye?
Porque lo que no está escrito se pierde: lo que llega de más se cobra como extra o no se hace.

Segunda pregunta del producto: elige el servicio que más se te va de las manos y escribe su no incluye en tres renglones: lo que no incluye el trabajo, lo que no incluye el monto y lo que pasa con las revisiones que se agotan. Lee los tres renglones en voz alta: si suenan a Peters, están bien.

PistaEmpieza por el servicio que más te sale caro de rehacer. Un no incluye escrito para ese servicio te sirve para todos los demás, porque casi todos los desvíos se repiten.

Fuentes y para saber más

Esta lección usa un caso ficticio: Elena y «Estudio Elena» no existen, y los montos, los plazos y los tamaños son cifras de práctica para aprender a cotizar por entregables, no precios de mercado ni estadísticas de ningún sector. Para el contexto fiscal y legal de México, la fuente oficial vigente es el Servicio de Administración Tributaria, y para lo de consumo la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.

Para dominar este tema

Ahora sabes tres cosas: por qué el trabajo de conocimiento no se cotiza por hora, qué cinco datos tiene un entregable y cómo se acota el número de revisiones. Lo que falta es escribirlo: un catálogo de cinco servicios con una fila por servicio, con su nombre, su formato, su plazo, sus rondas y su no incluye. Escríbelo hoy con los trabajos que ya hiciste, no con los que quieres hacer. Cuando el cliente pregunte cuánto cuesta, vas a poder responder con el nombre de la pieza que va a tener en la mano, y el chat deja de ser el lugar donde crece el trabajo.

Chequeo de la lección

Se requiere 70% de aciertos para avanzar.