Operación y calidad en negocios pequeños

Comprar con criterio e inventario: lo que se compra y lo que se detiene

Separar el material que se va con un trabajo del inventario que queda en el anaquel, decidir qué comprar y cuánto comprar, detectar qué no rota y darle una salida escrita a lo que lleva meses parado.

Qué vas a poder hacer al terminar

Un negocio de servicios compra dos cosas muy distintas y las maneja igual: lo que consume el trabajo que tienes abierto y lo que se queda guardado para el trabajo que viene. El primer tipo se acaba; el segundo se acumula. Cuando los dos se suman en una sola lista de compras aparecen dos problemas al mismo tiempo: comprar de más lo que ya tenías en el anaquel y, mientras tanto, dejar el dinero enterrado en material que lleva meses sin moverse. Esta lección te da tres decisiones concretas: dónde trazas la línea entre compra de trabajo e inventario, con qué regla decides cuánto comprar y qué haces con lo que ya no rota.

La pregunta que responde esta lección Si mañana abres el cajón de refacciones y una pieza está ahí desde hace seis meses, ¿puedes decir en una frase qué vas a hacer con ella? Si tu respuesta es guardarla otra vez, esta lección todavía no funcionó.

1. Dos cosas que se compran y se confunden

La línea que separa las dos es fácil de dibujar y fácil de perder. Se pierde cuando el anaquel se revive con una compra de última hora para un trabajo que sale mañana: la pieza entra al anaquel, se confunde con las que guardas, y dos meses después nadie sabe si era material de un trabajo o reserva del taller. Por eso la primera decisión no es de precio: es de ubicación.

Tabla de tres columnas con cuatro preguntas que separan material de trabajo e inventario: qué es, quién lo pide, cuánto dura y qué pasa si sobra.
Si no puedes responder en qué columna cae una pieza, todavía no sabes si la estás comprando bien.
La regla de una línea Antes de comprar, escribe a qué trabajo va la pieza. Si no puedes señalar el trabajo o el tipo de trabajo para el que sirve, no la compres: es inventario que se va a detener.

2. El inventario se mira con tres números

Mirar el anaquel no sirve de nada si sólo cuentas piezas. Un anaquel con veinte piezas puede estar bien surtido o puede estar muerto: lo que dice la verdad es cuántas de esas piezas salieron el mes pasado. El inventario del taller se mira con tres números, y los tres caben en una hoja sin programa de cómputo.

Los tres números del inventario del taller. Caso ficticio del ejercicio.
NúmeroCómo se obtienePara qué sirve
ExistenciaPiezas que hay ahora mismo, contadas por tipoSaber si alcanzas para el trabajo que viene
ConsumoPiezas que salieron en los últimos meses, por tipoDecir cuánto se usa de verdad y no de memoria
AntigüedadMeses que lleva quieta la pieza más vieja de cada tipoDetectar lo que se está deteniendo
Flujo de cinco pasos: lo que pide el trabajo, lo que hay en el anaquel, lo que falta, lo que se aparta para ese trabajo y lo que vuelve al anaquel.
La compra no se decide en la ferretería: se decide con la orden de trabajo delante.

El número que casi nadie tiene es el tercero. Nadie cuenta la antigüedad, y por eso el inventario detenido se acumula sin que nadie lo note: el cajón se ve igual de lleno el primer día y el último. La herramienta Control básico de inventario sirve justo para llevar los tres números en una sola hoja y señalar lo que lleva mucho tiempo sin moverse. Aquí no vas a ver su mecánica: sólo la decisión que se toma con lo que ella te muestra.

Dónde se anota el consumo Anota cada salida en el momento en que la haces, con el trabajo al que pertenece. Si lo anotas al cierre del mes, la memoria mezcla lo que se usó con lo que se compró, y el consumo real sale inflado.

3. Cuánto comprar: el mínimo, el consumo y la reserva

La regla más simple que funciona en un negocio pequeño tiene dos partes: un mínimo que garantiza que llegas al próximo trabajo y una reserva que te da margen. El error típico es calcular sobre lo que te gustaría gastar, no sobre lo que consumes. En el taller de Marisol, que atiende cuarenta servicios al mes, cada error de compra se multiplica enseguida.

El error caro: comprar porque el anaquel se ve vacío El anaquel vacío es una señal, no una orden. Antes de comprar, revisa si lo que falta es algo que realmente sale o algo que llevas años anotando en la lista de pendientes. Comprar para llenar el anaquel es la forma más común de convertir efectivo en inventario detenido.

4. El inventario detenido: tres meses sin moverse

Inventario detenido es el material que lleva tres meses o más sin salir, sin un trabajo que lo pida y sin una fecha en la que se vaya a usar. No es un error de compra: es dinero que sigue en el anaquel sin trabajar. En el caso ficticio del ejercicio, el taller de Marisol tiene $18,400 en el anaquel, y de esa cantidad $3,600 llevan más de seis meses sin moverse.

Cascada de cinco peldaños: $18,400 en el anaquel, menos $12,900 que sí rota, $5,500 que no se mueven, menos $1,900 que tienen salida y $3,600 de inventario detenido.
Cada resta deja un resto con nombre. Lo que queda al final es el dinero que hay que liberar.
La salida se decide antes de que sea urgencia Escribe la decisión el mismo día que detectas la pieza quieta, con fecha. Si la decisión se deja para el día en que falta dinero, ya no es una decisión de inventario: es una venta de emergencia, y sale cara.

5. Ejemplo resuelto 1: la pieza que hace falta y la cuenta antes de comprar

Ejemplo resuelto 1: Marisol y el kit de gas que hacía falta

  1. Una clienta deja un refrigerador en el taller porque gotea por atrás. La orden de trabajo lleva la marca y el modelo del aparato, no el nombre del producto del refaccionista: dos marcas se venden con el mismo nombre y no son la misma pieza. Marisol anota la referencia exacta antes de llamar a comprar, porque una pieza parecida no entra en esa orden.

6. Ejemplo resuelto 2: el cajón que lleva ocho meses quieto

Ejemplo resuelto 2: las piezas que nadie miraba

  1. En el mes de revisión, Marisol hizo el conteo completo del anaquel. Encontró 6 parrillas de estufa de un modelo que dejó de llegar a la zona hace dos años y 9 empaques de una lavadora de carga superior que casi ya no se repara. Los dos grupos llevan más de seis meses sin salir.

Un detalle más: cuando una pieza sale defectuosa del proveedor y hay que devolverla o repetir el trabajo, eso no es un tema de compras: es una incidencia. Se registra en la herramienta Registro de incidencias, con los mismos cuatro datos que usa el taller para sus errores internos.

7. Lo que te llevas

Tres decisiones y un producto. La primera: trazar la línea entre el material que se va con un trabajo y el inventario que se queda en el anaquel. La segunda: calcular la compra con consumo real, mínimo escrito y reserva en meses. La tercera: detectar lo que lleva meses quieto y darle una salida con fecha. Y el producto: una hoja con el conteo de tu anaquel y los tres números, existencia, consumo y antigüedad, uno por tipo de pieza.

¿Cuál de estas piezas es inventario del taller y no material de trabajo?

En el caso ficticio del ejercicio, Marisol consume 5 kits de gas refrigerante al mes, cada uno cuesta $240 y mantiene dos meses de reserva en el anaquel. ¿Cuánto dinero queda inmovilizado en ese solo lote del anaquel?

$

Si una pieza lleva tres meses sin salir del anaquel, ya se puede dar por perdida y lo correcto es dejar de buscarla.

Une cada problema del anaquel con la salida que le corresponde.

Clasifica cada pieza según la salida que le corresponde.

Material de trabajo
Inventario en rotación
Inventario detenido

El inventario del taller se mira con tres números: existencia, consumo y . Cuando una pieza lleva tres meses sin salir, se dice que el inventario está .

Una clienta deja el refrigerador en el taller y hace falta una pieza. Ordena los pasos, del primero al último.

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Un asistente escribió estas cinco notas sobre el anaquel del taller. Marca las que no se sostienen.

  1. El material que se está usando en un trabajo abierto es material de trabajo, no inventario.
  2. Si una pieza no sale del anaquel en tres meses, conviene comprar más del mismo modelo para tener respaldo.
  3. Anotar cada salida en el momento en que ocurre evita que el consumo real se mezcle con lo comprado.
  4. El inventario detenido no aparece en las ventas, por eso conviene revisarlo cada mes.
  5. La forma más rápida de resolver el inventario detenido es guardar la pieza en otro cajón.

Identifica la linea con error.

Producto de la lección. Haz el conteo de tu anaquel y escribe tres números por cada tipo de pieza que tengas: cuántos hay, cuántos salieron en los últimos tres meses y cuántos meses lleva quieta la más vieja de ese tipo. Con esos tres números decide una sola cosa: qué pieza va a tener fecha de salida esta semana. Si no llevas la cuenta, hazla con el caso de Marisol y anota que son cifras de práctica. Con la hoja llena, responde en una línea qué pieza tuya lleva más tiempo quieta.

PistaEmpieza por lo que se ve: el cajón o la repisa donde guardas lo que usas de vez en cuando. No hace falta que todo esté perfecto. Sirve más una cuenta de hace dos semanas que una cuenta que nunca haces.

Memoria: las seis palabras del inventario

TerminoDefinicion

Tarjetas de repaso rápido

¿Qué diferencia hay entre material de trabajo e inventario?
El material de trabajo se va con el trabajo que haces hoy; el inventario se queda en el anaquel para el trabajo que viene.
¿Qué tres números se escriben del inventario?
Existencia, consumo y antigüedad. El tercero es el que nadie cuenta y es el que revela lo que se detiene.
¿Cómo se decide cuánto comprar?
Con el consumo real de los últimos meses, el mínimo del anaquel y la reserva en meses: consumo por la reserva, menos lo que ya hay.
¿Qué es inventario detenido?
Material con tres meses o más sin salir, sin trabajo que lo pida y sin fecha de uso.
¿Por qué se anota el consumo en el momento?
Porque al cierre del mes la memoria mezcla lo que se usó con lo que se compró, y el promedio sale inflado.
¿Qué es una salida de inventario?
Un acuerdo escrito con fecha: usarlo en un trabajo, venderlo, devolverlo al proveedor o darlo de paso.

Segunda pregunta del producto: escribe la regla de compra de tu taller en una frase que un proveedor pueda entender, con el número de piezas y el motivo. Si esa frase te obliga a inventar un número que no tienes, esa es la primera medición que tienes que hacer.

PistaSi todavía no sabes el consumo, cuenta una semana a mano y calcula el mes multiplicando esa semana por cuatro. Es un supuesto, y por eso se escribe como tal.

Fuentes y para saber más

Esta lección usa un caso ficticio y cifras de práctica; no hay precios de mercado ni estadísticas. Para el contexto fiscal de México, la fuente oficial es el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con la ley federal vigente en la fecha de publicación; esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado. Para comparar precios de refacciones y proveedores, revisa los catálogos vigentes y las herramientas de comparación de precios de PROFECO.

Para dominar este tema

Ahora sabes tres cosas: dónde trazas la línea entre el material que se va con un trabajo y el inventario que se queda, cómo se calcula cuánto comprar con el consumo real y un mínimo escrito, y cómo se detecta y se saca lo que lleva meses quieto. Lo que falta para que esto sirva es una sola hoja: el conteo de tu anaquel con los tres números. Hazlo este mes y márcalo con una fecha. Un anaquel con los tres números encima vale más que un anaquel lleno.

Chequeo de la lección

Se requiere 70% de aciertos para avanzar.