Qué vas a poder hacer al terminar
Un día de cocina por encargo no es una lista de platillos: es una lista de recursos que se aprietan en algún momento. El horno tiene un número de charolas, el refrigerador tiene un número de raciones, las manos tienen horas y el reparto sale dos veces al día. Cuando dos de esos recursos se aprietan el mismo día, uno de los dos decide el orden. En el caso ficticio del ejercicio, Cecilia y su ayudante tienen tres pedidos en el mismo día: uno que sale al mediodía, uno que se entrega al día siguiente y uno que se entrega caliente al anochecer. Esta lección te da el método para ordenar ese día y para encontrar el recurso que manda.
1. Los cuatro recursos del día
Antes de ordenar nada hay que saber con qué se cuenta. En el caso ficticio del ejercicio, el día tiene cuatro recursos que se pueden apretar, y cada uno tiene su propio límite.
- Las manos: Cecilia y su ayudante, con dieciocho horas-persona en la jornada y quince minutos de trabajo por porción.
- El horno: charolas de ocho raciones y cuarenta minutos por tanda. El horno no se acelera y no se abre a media tanda.
- El espacio de frío: treinta raciones guardadas a la vez, entre el refrigerador de la casa y el del local. Es el recurso más difícil de ampliar en el momento.
- Las ventanas de salida: dos al día, a las 12:30 y a las 18:00. El reparto sale dos veces, y cada salida lleva lo que esté listo para ese momento.
2. El tablero del día y el orden que sale de él
El caso ficticio del ejercicio tiene tres pedidos: el pedido A, de 20 raciones, se entrega hoy a las 12:30; el pedido B, de 16 raciones, lo recoge el cliente mañana a las 11:00; el pedido C, de 12 porciones, se entrega hoy a las 18:00 y va caliente. Son 48 raciones, el tope exacto de una jornada con tres pedidos.
El orden sale de ahí, paso por paso. Primero el horno: el pedido C entra en cuanto se prende, en dos charolas de ocho y de cuatro raciones, porque una tanda tarda cuarenta minutos y no hay forma de acortarla. Después, lo que se enfría: cada plato que sale del horno baja de temperatura y entra al refrigerador de inmediato. En medio de la mañana, el pedido A se prepara, se enfría, se empaca y sale a las 12:30, antes de que empiece lo de la tarde. Y al final del día, cuando el pedido A ya salió y dejó libre su espacio, se prepara y se enfría el pedido B, que queda listo para mañana.
3. Cómo se encuentra el cuello de botella
Encontrarlo no es intuición: son tres pasos. Primero, listar los recursos del día y lo que da cada uno. Segundo, comparar lo que pide el tablero con lo que da cada recurso. Tercero, el recurso que se queda corto primero es el cuello de botella, y es el que decide el orden. En el ejercicio, el día pide 36 raciones frías (20 del pedido A y 16 del pedido B) y el espacio de frío da 30. Por eso el pedido B se prepara al final del día.
Y hay un puente con la lección anterior: cada pedido que aceptas mete una hora de preparación más en el día. Un día con cuatro pedidos no es un día con más raciones: es un día con menos raciones. Por eso la capacidad y el orden se deciden juntos, y por eso los dos papeles se escriben el mismo día.
4. Ejemplos resueltos
Ejemplo resuelto 1: el día que llegó el pedido de mañana antes de tiempo
- El caso ficticio del ejercicio: pedido A de 20 raciones para hoy a las 12:30, pedido B de 16 raciones para mañana a las 11:00 y pedido C de 12 porciones para hoy a las 18:00. Cuarenta y ocho raciones en total, el tope exacto del día con tres pedidos.
Ejemplo resuelto 2: el día que se rompió la cadena del frío
- Un viernes del caso ficticio entraron tres pedidos: A de 20 raciones para el mediodía, B de 16 para mañana y uno nuevo de 10 raciones para la tarde. Son 46 raciones y tres pedidos, así que el tope de raciones del día se cumple. Pero las raciones frías son 36 y el espacio de frío es de 30.
5. Lo que te llevas
Tres decisiones y un producto. La primera: el orden del día lo dictan los recursos, no las ganas. La segunda: el recurso que no se agranda en el momento es el cuello de botella, y en el ejercicio es el espacio de frío. La tercera: cada pedido que aceptas mete una hora más de preparación en el día. Y el producto: tu orden de trabajo del día, con el tablero, el orden y el recurso que apretó.
En el caso ficticio del ejercicio, el pedido B (16 raciones) se entrega mañana y el pedido A (20 raciones) hoy al mediodía. ¿Por qué el pedido B se prepara al final del día?
En el caso ficticio del ejercicio, el espacio de frío es de 30 raciones y el día tiene dos pedidos que van al frío: 20 raciones para el mediodía y 16 para mañana. ¿Cuántas raciones de frío faltan si las dos se preparan antes de la entrega de las 12:30?
racionesEn el caso ficticio del ejercicio, el espacio de frío es el cuello de botella del día porque es el recurso más difícil de ampliar en el momento.
Une cada recurso del día con su límite.
Coloca cada acción en el momento del día en que ocurre.
Primero en la mañana
En la tarde
Al final del día
Ordena la producción de un día con tres pedidos.
Un asistente escribió estas notas del día. Marca las que no se sostienen.
- El horno se prende una vez y se carga en el orden en que se entregan los pedidos.
- Lo que se entrega mañana conviene prepararlo en la mañana, para que tenga más tiempo de enfriarse.
- El espacio de frío es el recurso que, en el día del ejercicio, decide el orden de producción.
- El pedido de las 12:30 puede esperar a que termine la tarde, porque el cliente lo recoge a la hora que le convenga.
- La limpieza del equipo va al final, cuando ya salió la última entrega.
Identifica la linea con error.
En el caso ficticio del ejercicio, el espacio de frío es de raciones y el día pide raciones frías: 20 del pedido que sale al mediodía y 16 del que se entrega mañana. Por eso lo que se entrega mañana se prepara al del día, cuando ya salió el pedido de la mañana.
Producto de la lección. Escribe el tablero de tu próximo día: cada pedido, cuántas raciones, para cuándo y si va al frío o al horno. Después escribe el orden de producción paso por paso y, al lado, los cuatro recursos con su límite (manos, horno, frío y ventanas de salida). Al final, marca el recurso que se aprieta. Si dos pedidos compiten por el mismo recurso, cambia el orden o mueve un pedido de fecha.
Pista
Un tablero de cuatro renglones basta. Y si un recurso queda sin límite anotado, ese es el que va a apretar el día sin avisar.Memoria: los recursos y el orden del día
| Termino | Definicion |
|---|---|
Tarjetas de repaso rápido
Segunda pregunta del producto: escribe la regla de tu cocina sobre el frío. Una línea con cuántas raciones caben, otra con qué se hace primero y otra con qué se hace al final. Esa regla es la que va a proteger tu próxima fecha llena.
Pista
Si tu regla cabe en un post-it, mejor: es la que vas a leer a las seis de la mañana.Fuentes y para saber más
Esta lección usa un caso ficticio: Cecilia y «Cocina de Cecilia» no existen, y los tiempos, las charolas, los topes de raciones y los montos son cifras de práctica para aprender a ordenar un día de trabajo, no precios de mercado ni estadísticas. El manejo de temperaturas, la separación de alérgenos y los requisitos sanitarios aplicables a tu cocina los define la autoridad sanitaria de tu municipio y el fabricante de tus productos: este caso sólo explica la organización del trabajo. Para el contexto fiscal de México, la fuente oficial vigente es el Servicio de Administración Tributaria, y para lo de consumo la PROFECO. Esta orientación general no sustituye la asesoría de un contador o un abogado.
PROFECO: información de precios y proveedores
Consulta los precios de los insumos antes de fijar los tuyos y anota la fecha de la página.
SAT: obligaciones y comprobantes fiscales
Revisa qué obligaciones aplican a tu forma de trabajo antes de emitir comprobantes.
Para dominar este tema
Ahora sabes dos cosas: cómo se ordena la producción de un día y cómo se encuentra el recurso que manda. Lo que falta es el papel: tu orden de trabajo con el tablero, el orden y la hora de cada entrega. Escríbela para tu próximo día y revisa, al terminar, si el recurso que se apretó era el que habías anotado. Cuando eso pasa dos semanas seguidas, tu día deja de depender de la urgencia y empieza a depender de la cuenta.
Chequeo de la lección
Se requiere 70% de aciertos para avanzar.